Curioso que las tres palabras del título del post empiecen por la misma consonante, ¿será Casualidad o Causalidad?.
Jueves 16 de febrero, tercer “Encuentro de Ciencia y Pensamiento” organizado por la Diputación de Málaga, titulado “Ciencia y conciencia para un nuevo mundo”, esta vez nos sorpendió un joven y genial conferenciante, Jordi Pigem. Filósofo realista, actual y sensibilizado ante los grandes cambios de visión emergentes en las sociedades modernas. Más que una conferencia al uso, fue un debate y puesta en común de ideas y problemas entre los asistentes y el ponente, lo que está claro es que se habló principalmente de Crisis, de Conciencia y de Ciencia.
El joven filósofo expuso en primer lugar, su propósito personal y filosófico: colaborar en el cambio de visión del mundo y en los nuevos valores que puedan guiarnos hacia una sociedad coherente y consciente con su realidad en la que todo tenga mayor sentido.
Planteando de inicio el significado de la palabra CRISIS, describió que en la raíz de su utilización se refería a cuestiones médicas y a una transformación, a veces aludiendo a cambios positivos o negativos, pero siempre apuntando a una Transformación hacia algo nuevo. Posteriormente comenzó a aplicarse al mundo de lo social y lo personal.
Para Jordi Pigem, la Crisis actual puede ser una oportunidad para cambiar prioridades humanas: “Lo que realmente da satisfacción es la calidad de nuestras relaciones humanas y la oportunidad de desarrollar lo que uno quiere ser”.
La oportunidad del cambio está latente, ahí fuera, pero se sigue realizando todo con recetas antiguas. Aun así, está claro que el primer cambio está gestándose desde el pueblo, los ciudadanos empiezan a detectar las injusticias, estamos experimentando un “Despertar de Conciencias” en el que el nivel de conciencia de nuestro mundo y las circunstancias que nos rodean está aumentando; un claro ejemplo de ello ha sido el movimiento 15-M y el resto de movilizaciones posteriores que están surgiendo a nivel mundial.
Atravesamos una crisis única y global en la que todos los países están en transformación y todos los ecosistemas del planeta experimentando cambios en todos los niveles; gravemente para nosotros consumimos más recursos en este momento histórico que en cualquier otra sociedad anterior, pero tambien tenemos los mayores retos y oportunidades que en cualquier época vivida por nuestros antepasados.
Además de los altos niveles de desempleo y de los cambios sociales, estamos padeciendo una Crisis de Valores. Antes estaba garantizado que los hijos iban a tener una mejor vida que sus padres, pero hoy en dia ya no hay una calidad de vida asegurada, se percibe una desorientación global de “a donde vamos”. La visión anterior del mundo que nos ha orientado hasta nuestros días, ya no vale. A grandes rasgos, podemos decir que los esquemas anteriores han dejado de ser útiles, las antiguas premisas están rompiéndose, ya no sirven algunas como que el Hombre dominaba la Naturaleza, el Hombre estaba por encima de la Mujer, igualmente se daba por cierto, que el Hemisferio Izquierdo dominaba al Hemisferio Derecho, o la Razón por encima de las Emociones.
La Ciencia más moderna ha ido echando por tierra todas estas concepciones. En el momento actual, se sabe que las decisiones las guía la intuición. Las proposiciones científicas se basaban en que “sólo existe lo que se puede medir”, las percepciones subjetivas no estaban consideradas como realidad. Y ahora son los propios científicos los que nos presentan y asumen un mundo mucho más complejo, un tanto mágico y sin explicaciones en el que la hipótesis establecida plasma que la “base última de la realidad no es materia y energía, sino conciencia e intuición.”
Jordi, ejemplificó varios casos en los que cuanto más se profundiza en las investigaciones, menos se puede explicar el funcionamiento exacto, como en la Fotosíntesis, las 64 propiedades descubiertas que tiene el agua, la Gravedad de los planetas, el funcionamiento de las células… La Ciencia que antes intentaba demostrar que la naturaleza era como una máquina de relojería asume ahora que no puede explicarse nada exactamente, que no somos seres aislados, que todo lo que hacemos influye en nosotros, en nuestro entorno y en el mundo.
Un mundo que no está hecho de cosas, sino de relaciones. Surgiendo así un cambio de paradigma, en el que la plenitud humana se encuentra en las relaciones, con el Mundo, con la Naturaleza y contigo mismo. Una naturaleza que antes intentabamos explicar con la competición de la especie y que ahora se descubre basada principalmente en la empatía, en la simbiosis, en la colaboración mutua.
Me encanto la visión solidaria de la realidad que nos trasmitió este filósofo a los allí presentes, dejando de ser individuos aislados para encontrar la plenitud del ser humano en el momento presente, fluyendo con lo que la vida te trae, descubriendo que podemos hacer cada uno de nosotros en esta transformación, encontrando la Ilusión ante esta crisis, entendida como transformación.
Tomando conciencia de que la vida tiene magia… si fluye por sí sola.